3/4/13

Periodismo y Realidad.


Periodismo y Realidad.
Cecilia Sánchez Dguez.

"La objetividad periodística: una pretensión tan desmedida como la de aprisionar el reflejo de las aguas de un río, que en un instante son y en el siguiente dejan de ser. Sin embargo, esa objetividad es la garantía que el lector busca para poder creer." Javier Darío Restrepo.

“La realidad en el periodismo está condicionada al acercamiento que se tiene con la sociedad, pendiente de los detalles y ajena a prejuicios y la búsqueda del poder y enriquecimiento personal. Es la sociedad la que decir quién escribe la realidad. Y es el periodismo, un trabajo no apto para cínicos”. Ryszard Kapuscinski

En su libro La realidad construida en el periodismo: Reflexiones teóricas. Lourdes Romero dice que “para dar garantías de credibilidad y permitir a su lector que compruebe la validez de lo expresado en su texto, el periodista se vale de ciertas estrategias persuasivas. Estas estrategias, a la vez, muestran abiertamente la manipulación que el periodista hace de la información que ha obtenido como producto de su investigación”

Como ya dijimos anteriormente y según McNair, el periodismo es cualquier texto, en forma escrita, auditiva o visual, que afirma ser una declaración verdadera acerca, o registro, de un hecho hasta entonces desconocido, del mundo social actual.

Para que sea una verdadera declaración periodística debe cumplir con algunos requisitos, uno de ellos es la objetividad. Sin embargo, ¿en realidad el periodismo es objetivo?

Yo creo que como se dice al inicio, es una pretensión, ya que el periodista al tener toda la información recaudada tiene que manipular la información para que el lector (influenciado por la sociedad, mediante los medios de comunicación) crea o no dude de lo escrito por el periodista.

Finalmente, somos humanos, somos diferentes, todos tenemos una percepción diferente de las cosas. Aunque el lector este influenciado por algún medio o medios, o algún líder de opinión, va a tener una visión de las cosas, y al fin es quien finalmente elige lo que quiere ver y leer, que regularmente es a favor o para su conveniencia.